LA CONCIENCIA

Estamos en una época en que el Despertar de la Conciencia tiene cada vez más relevancia en las personas. Sin embargo debemos tener presente que nuestra Conciencia actual está condicionada por todo lo recibido hasta este momento.

No estamos hablando de SER CONSCIENTES, sino de la Conciencia que se comunica en silencio con nosotros, dejándonos dormir tranquilos o por el contrario, indicándonos que algo “no lo hemos hecho bien”, mediante una sensación interna de intranquilidad o desasosiego.




Esta Conciencia está condicionada por nuestra educación y también nos condiciona a nosotros. ¿Quién no ha pensado hacer algo y después no llegar a realizarlo como hubiera querido, porque "no está bien visto"?

Nuestro sentido de pertenencia a un grupo, nos incita a realizar aquellas cosas que "están bien vistas" por nuestra sociedad.

Nadie (mejor dicho, casi nadie) quiere ser el "garbanzo negro de la familia", con el fin de ser aceptado por su grupo, con el fin de no ser excluido.

Es ahí donde nuestra Conciencia grupal se manifiesta; pero hemos de ser conscientes del momento actual y debemos despertar y experimentar la Vida con Conciencia de libertad de expresión a todos los niveles.

Y no se trata de ir enarbolando banderas. Se trata de ser auténticos. Se trata de vivir con la Conciencia de Ser. Se trata de SER CONSCIENTES de nuestra propia divinidad.

Nuestra chispa divina ha sido cubierta por muchas capas de normas de conducta, capas de miedos diferentes y capas de culpabilidades de todo tipo. Nuestra Conciencia ha sido manipulada de tal manera que, según lo aprendido, debíamos preocuparnos por los demás en primer lugar, para no ser tachados de egoístas. Debíamos sacrificar nuestra vida en pro de no sé qué ideal,... o en pro de no sé qué profesión,... o en pro de no sé qué intereses,...

Ha llegado el momento de que Nuestra Conciencia responda, libre de manipulaciones externas. Ha llegado el momento de una Nueva Conciencia que responda a las posibilidades infinitas de nuestro Ser Divino que sólo se mueve por AMOR. El Amor de Nuestro Ser Divino, no se mueve por intereses; se mueve porque AMA a todos los seres.

Sentir Amor por un bebé, por un cachorrillo, por una planta, o viendo un hermoso paisaje, es relativamente fácil, pero sentir Amor por el mendigo que se cobija en el portal de nuestra casa, y que al verlo nos produce cierto "repelús", nos resulta más difícil. Los primeros producen en nosotros un sentimiento amoroso por su indefensión o por su belleza, pero en el segundo caso, el miedo a lo posible... nos impide o dificulta ese sentimiento.

Y es que, donde hay Miedo no puede haber Amor. Amor y Miedo son incompatibles y nuestra Conciencia ha sido manipulada por el Miedo.

Nuestro trabajo actual consiste en liberar a nuestra Conciencia de la manipulación del Miedo.

3 comentarios:

Fidel León dijo...

Existe cierta confusión en el uso de la palabra CONCIENCIA. He recurrido a la explicación de tal confusión.

Cito textualmente a Wikipedia, la Enciclopedia libre: "Hay confusión en los términos 'conciencia' y 'consciencia', cuando en un principio son originados del latín 'conscientia'. La confusión se origina por el uso moral del concepto 'conciencia' y el uso cognitivo de consciencia".

En el artículo anterior nos estamos refiriendo tanto a la conciencia individual como a la colectiva, en la acepción moral del término.
Por ello, en ocasiones podemos ver que "actuando según su conciencia", alguien puede cometer un acto de terrorismo, o salvar a una persona a punto de ahogarse.
He ahí la paradoja.

Anónimo dijo...

Nuestra conciencia forma parte del inconsciente y es en éste es donde tienen lugar las decisiones mas autenticas, sin influencias externas. Lo que se revela en nuestra conciencia es lo que es, pero en ocasiones sucede que lo que traemos a nuestra conciencia no es lo que es, sino algo que debería ser. La conciencia es única para cada persona y cada uno es responsable y tiene el poder de decidir que hacer en cada situación, la conciencia va muy ligada a la ética. Nuestra conciencia es individual, no colectiva, aunque a veces la pertenencia a un grupo o a una clase social, nos hacer actuar y aplicar unos valores determinados. Vivir de acuerdo con nuestra conciencia, significa tomar conciencia moral de cada situación, esto no es lo mas sencillo, pero si lo mas acertado. La conciencia nos permite distinguir el bien del mal. Es importante tomar conciencia de la realidad en la que estamos inmersos.

Anónimo dijo...

Creo que liberarnos del miedo es casi, casi la respuesta a todos los planteamientos de los grandes filósofos... "cuál es el sentido de la vida?". Si no es la respuesta, por lo menos será el camino. Cuando nos liberamos de los miedos la sensación que no invade es inexplicablemente eufórica, y hasta la persona más atea de repente siente algo que no consigue situar. Pero para poder liberarnos de los miedos es bueno entender qué son y de dónde vienen.

Es bueno identificar la cantidad de miedos que sentimos que no son ni tan siquiera nuestros. Desde el principio de los tiempos se ha utilizado el miedo como herramienta de control. A veces para bien, como cuando los clanes vivían en la naturaleza y se contaban cuentos de hadas para que los niños no se acercasen a sitios peligroso y, por ejemplo, se ahogasen, no se perdiesen en el bosque, o no se tuviesen que enfrentar a ningún animal salvaje. Era un miedo destinado a protegerles. Pero el miedo también ha sido utilizado para el mal, como en la sociedad actual, que utiliza el terror en la televisión y los periódicos (mas que a menudo ficticio), pero también la publicidad, que nos hace sentir feos, tontos, nos quita nuestro poder, nos provoca el miedo de no ser suficiente, de ser rechazados, para que necesitemos de la sociedad y sus sistemas y no dejemos de servirle.

La verdad es el peor enemigo del miedo.