
"Ama y haz lo que quieras" (San Agustín)
Después de esta cita de San Agustín, es necesario comentar el concepto que tenemos sobre "amar", con el fin de aclarar un poco nuestras ideas al respecto.
Se ha dicho y escrito mucho sobre el Amor. Sin embargo no todos tenemos la misma idea sobre él. Se dice que el Amor es comprensivo, amable, tolerante, paciente, firme, tierno, voluntarioso, alegre, y un largo etcétera de maravillosas cualidades.
Un "te quiero", es una de las expresiones de amor más deseada por todos, sin entrar en lo que implica.
¿Qué significa "querer"? Si nos quedamos en lo superficial podríamos pensar que "querer" y "amar" significan lo mismo, pero no es así.
Poco antes hemos adjudicado una serie de cualidades al Amor. ¿Cuáles de ellas podemos atribuir al "querer"?
Cuando yo quiero algo, lo estoy deseando. En este mismo sentido, cuando quiero a alguien podría decir que también lo estoy deseando y, aunque a todos nos halaga el sentirnos deseados, el deseo se queda únicamente en el "envoltorio", en la personalidad, en el ego.
La diferencia es que Amar es una cualidad del Alma y "querer" es un deseo del ego.
El primero pertenece a nuestra Esencia Divina; el segundo es necesario para nuestra supervivencia en este plano.
Por otra parte cuando decimos "te quiero" estamos expresando un sentimiento de posesión sobre la otra persona porque "te quiero sólo para mí". En nuestra sociedad no se acostumbra a compartir la pareja y vemos como una aberración el hecho hacerlo. Por tanto, no debemos extrañarnos cuando después de un homicidio pasional escuchamos: "Era mía; si no es pa mi, no será pa nadie".
De hecho, un gran porcentaje de las parejas mantienen contínuamente un juego de poder entre si, lo que demuestra que también existe como mínimo el mismo número de parejas kármicas, que siendo inconscientes de su situación, mantienen a veces vida tras vida un aprendizaje pendiente.

